Siete Úteros

Porque infertilidad
hay más que una

Viva la vida.

Hoy, cumplidos ya los 50, puedo nombrar, sin equivocarme, mis dos grandes motores vitales: la moda y la maternidad.

En la moda encontré mi camino profesional y he conocido a gente extraordinaria. Gracias a la maternidad he conocido el amor verdadero y he aprendido a entender mejor mi cuerpo.

Mi primer hijo nació de forma natural cuando tenía 36 años. Y cuando quise repetir la experiencia, ya con 40, me diagnosticaron infertilidad secundaria. Mi útero parecía decir: con uno basta.

Pero un día descubrí que un cuadro de Frida Kahlo había inspirado el título de uno de mis álbumes favoritos: Viva la vida de Coldplay. Y la curiosidad me llevó a documentarme mejor sobre su lucha inquebrantable por ser madre. Su síndrome de Asherman, sus tres abortos y su determinación por volverlo a intentar, me convencieron de que debía desafiar el destino y enfrentarme a mi propio útero.

Cinco años más tarde nació mi segundo hijo. Y con él, la necesidad de crear 7úteros, un proyecto que pretende acompañar, informar y orientar a cualquier mujer que quiera intentarlo.

Obra Viva la Vida expuesta en una sala

¿Cómo que
7 úteros?

Durante muchos años nos han hecho creer que todas tenemos el mismo cuerpo por dentro: un único tipo de útero, una única manera de ser madre.

Hoy sabemos que no es así. Existen muchas formas distintas de útero, como mínimo 7, y muchas mujeres no lo saben hasta que aparecen las dificultades. A veces llega en forma de abortos, de tratamientos, de frustración o de culpa injusta.

Por eso es tan importante conocernos por dentro: porque entender nuestro cuerpo cambia la manera en que vivimos la maternidad… o las preguntas que vienen antes.

Representación uterina 1 de 7Representación uterina 2 de 7Representación uterina 3 de 7Representación uterina 4 de 7Representación uterina 5 de 7Representación uterina 6 de 7Representación uterina 7 de 7

¿Qué hace una mujer como yo en un sitio como este?

7 ÚTEROS

Cuando alguien me dice que quiere ser madre, algo dentro de mí se pone en guardia y necesito contar todo lo que aprendí en mi proceso de infertilidad secundaria.

Hoy veo cosas que antes no veía, entiendo mejor las opciones, los tiempos, los caminos. Y me apetece compartirlo, así de sencillo. Si algo me dejó mi proceso fue esto: la tranquilidad de poder acompañar a otras mujeres desde un lugar mucho más sereno y útil.

Una mujer recostada, en blanco y negro

Siete Úteros. Porque infertilidad hay más que una.

Un proyecto de Montserrat Olivero.